Cada día, aparece alguien en las redes que suele llamarme «fracasado». Suponen que eso soy porque hace muchos años dejé de actuar en TV, porque abandoné la radio, porque no volví a cantar! Aseguran que la vida me dio la espalda, que lo perdí todo y que ahora NADA soy… y que NADA tengo para ofrecer!
Generalmente evito responder, porque no es fácil explicar a los demás que mi retiro obedeció a una decisión de AMOR. Si esto es el fracaso, entonces SI… soy un fracasado…. El más feliz de todos!
Hoy, por primera vez, responderé…
«Estoy embarazada», me dijo Aleja, y con esa sola frase entendí que todo lo que anhelaba estaba frente a mi: sería el mejor esposo y el mejor papá. Nada más quería ¿Perder todo en un mundo donde vales por lo que tienes o por lo famoso que eres? Nadie me creyó. Ni la disquera, ni el canal, ni la familia ¿Cómo me iba a bajar de esa nube? Pero a mi esa nube nunca me importó demasiado. Era consciente que había venido para otra cosa. Así que un día, mientras tocaba la barriga de Ale y sentía los golpecitos de esa nueva vida tras su delgada piel, fui consciente de lo que sucedería: mis sueños estaban a punto de transformarse para siempre. «Voy a retirarme», le dije, «no puedo someter a nuestro pequeñito a una vida solitaria tras escenarios, rumbas y padres ausentes ¿Sacrificar mis sueños? NO! No hay sueño que pueda superar el de convertirme en papá… Por el contrario, ahora voy a correr tras el sueño más grande de todos».
Han pasado 16 años y para llegar a este punto he hecho de todo, he pasado de todo; pero ni un día me he arrepentido de aquella decisión… ni un solo día! Porque en los momentos difíciles los abrazos de estos pequeñitos, a los que hoy puedo llamar hijos, se convirtieron en mi fuerza y mi sostén… y sus besos, en la mejor medicina cuando la desesperación invadía mi corazón ¡Qué buena inversión la que hice! ¡Qué afortunado salto al vacío el que dí! Hoy me siento pleno, con 4 chiquitines, de quienes he aprendido lo que no habría aprendido en mil años de escenarios, canciones o triunfos individuales. Ellos son mi realidad, y aunque no me pertenecen, serán siempre mi cielo personal… mi único y verdadero público! Ahora camino con la frente en alto… y si esto me convierte en NADA ante los demás, entonces tengo que aceptar que solo eso soy: Un profundo y alegre vacío. Ya no es importante para mi. Lo realmente valioso, es que ellos, estos pequeños milagros, me regalaron montañas de esperanza… me hicieron fuerte, grande y feliz… Muy feliz!
Puede que sea verdad lo que dices o puede que no, pero superar un fracaso (si lo fué) como lo haz hecho hasta hoy te convierte en un hombre fuerte, sabio, persistente, tenaz, recursivo y hoy se ven los resultados de toda tu lucha, eres la luz de una ciudad cansada de comer chatarra y grasa, consumida en la monotonia de sus cadenas de comidas rapidas, hoy me siento mejor, puedo disfrutar mejor de mi ciudad, disfrutar de toda ese poesia gastronimica que difundes en tus articulos, gracias por ello. Fracasado? puede que si, pero ya lo superaste, al parecer hay otros que no. Un abrazo.
Que lindas tus palabras Oz; y qué afortunado soy de recibirlas. Mil y mil gracias por este premio. Sabes que estoy para servirte, y que cada día trabajaré con más fuerza para brindarte más y mejores cosas. Un gran abrazo!
Que ignorancia de los que te juzgan, realmente eres más valiente que todos los que estamos haciendo lo que no nos gusta pero que nos da dinero, vendemos nuestro tiempo por unos cuantos pesos.
De fracasado solo me imagino como será la vida de esas persona que te señalan??, mucha fama, dinero y solos, ¡Que belleza!, recuren a la familia cuando se ven mal o las enfermedades les llegan.
Tulio felicitaciones, ojala todos hubiéramos tenido una experiencia tan bonita como la suya, yo llevo años con mi pareja y no tomo la decisión todavía…….. Son palabras de un guerrero con corazón noble, que regalo tan especial eres para tus hijos y tu esposa, que bueno que los hombres y mujeres de ahora pensaran como tu, triste ver la realidad que estamos viviendo, bendiciones para usted y los suyos.
Saber qué es lo que tu esencia te pide es muy valioso y sobre todo, ser capaz de asumirlo. Bendiciones.
Felicidades ,Tulio por esa madures emocional y gracias por compartir tu experiencia.