Los MEJORES secretos para cocinar bien!

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Para cocinar bien debes dejar de lado el ego.Jamás buscar que la cocina sea un trofeo; porque la buena cocina, por encima de todo, es una profunda expresión espiritual, es gozo infinito, es el triunfo de Dios que cocinará a través de ti, y no al revés.

La cocina de verdad es aquella que no necesita reconocimientos, estrellas, ni alabanzas; se entiende en el aire, en las maripositas del estómago, en especial, cuando cocinas con convicción y entrega… se siente en los ojos inyectados, en el deseo infinito, en el placer desbordado y absoluto.

Solo así lograrás la comida más pura, la que es imposible de razonar, la que supera los paupérrimos calificativos humanos para convertirse en sentimiento, en bondad, en alivio, en canto y alegre llenura para el comensal.

La buena cocina es indescriptible, es indescifrable, es infranqueable… es eterna en su silencio… no se habla, se siente, se conmueve, se sonroja, se desea, se evoca, se somete, se muere y se renace en ella… se sellan el pasado y el presente en una sola cucharada… se encuentran la vida y la muerte en esa misma cucharada!

Cocina con pasión, con honestidad y mucho amor… busca elevar a todos con el certero golpe de un gran bocado… solo entonces las cocinas del paraíso se abrirán para ti.

Gracias a la escuela ISMM Medellín por acogerme con tanto amor… gracias por todo lo que me enseñaron ayer!!! Gracias por todo lo que enseñan a mis hijos hoy!!! Instituto Mariano Moreno – Colombia


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¿La Cocina de Verdad? Erotismo Infinito

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«solo te entregas al placer… al de la boca o al de la piel…»

Cuando el ego empieza a ceder, cuando la cocina deja de ser un trofeo: «el mejor plato, el mejor chef, el mejor restaurante», para convertirse en una profunda expresión espiritual: en el gozo, en el triunfo del Dios que cocina a través del cocinero, y no al revés, nace la cocina de verdad, la que no necesita reconocimientos, estrellas, ni palabras de ningún Tulio Recomienda. Se entiende en el aire, en las maripositas del estómago, en los ojos inyectados, en el deseo infinito, en el placer desbordado y absoluto… ¿el resultado?, la comida más pura, la energía más pura, la que se ha alejado de la razón, de los paupérrimos calificativos humanos para convertirse en bondad, en alivio, en canto y alegre llenura… es indescriptible, es indescifrable, es infranqueable y por ende, es eterna y eterna se mantiene!

Las palabras conocidas cambian por acciones desconocidas: delicioso, gustoso, fragante, aromático, crocante, jugoso, brillante, sabroso… no significan nada, nada significan. En la cocina de verdad no se habla, se siente, se conmueve, se sonroja, se desea, se evoca, se somete, se muere y se renace, se sellan el pasado y el presente en una sola cucharada… se encuentran la vida y la muerte en esa misma cucharada!

La cocina de verdad es entrega, es meditación, es erotismo infinito… como cuando recorres el cuerpo de tu amada, cuando curioseas y olisqueas entre sus pliegues y rincones, cuando subes a sus montes y te hundes en sus valles, cuando te untas en los aromas y sabores de sus preciosas «especias» humanas: la respiración, el humor, la sal de una lágrima… igual de indescriptible es, igual de indescifrable es… infranqueable, poderosa, imperturbable!

No buscas, no ansias, no esperas… solo te entregas al placer, «al de la boca o al de la piel…», la única certeza es que al final, lo quieras o no, te habrás transformado para siempre: con un beso o con un bocado… Tulio Recomienda!

¿Restaurantes donde me ha ido mal?

No mas peleas

Qué pesar…
¿Será que para ser creíble debo dar palo a diestra y siniestra?

Palo el que me han dado a mí por cuenta de mi negativa a escribir sobre los restaurantes en los que no me ha ido tan bien. Me niego a ser así. Mi decisión, desde la primera recomendación fue compartir y comunicar las buenas experiencias y omitir las no tan buenas ¿La razón? No existe nada más subjetivo y democrático que el gusto: El gusto es la razón y la última verdad.

No soy un crítico, soy un contador de experiencias culinarias. Semanalmente visito 8 restaurantes y escribo únicamente sobre 2 o 3, o sobre ninguno, los otros simplemente los omito. Lo cual no quiere decir que sean malos, simplemente no me convencieron en ese momento. Suelo regresar a ellos un par de veces más. Algunos de mis restaurantes preferidos hoy, no me gustaron la primera vez.

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