Chef Ricardo

Es necesario redescubrir la cocina de las abuelas de estas tierras: la que sabe y alimenta de verdad, la que sucede lejos de los manteles, las copas y los aplausos en la tele; la cocina que es caldero y corazón, achiote y cucharón.

El Pobre Antonio

La FELICIDAD de descubrir esta patria grande a través de sus ollas, calderos, calderetas y peroles… BELLA la cocina de BOYACÁ y la sonrisa de sus cocineras…

ATA

Mientras esto sucede, en miles de lugares de nuestro país trabaja un ejército de artesanos culinarios con una enorme sapiencia, cocinando lo propio 24 horas al día, comiendo lo propio 24 horas al día, sirviendo lo propio 24 horas al día.